Se sostiene que recién ahora, a poco del Bicentenario de la Independencia, se estaría creando un precedente en la persecución a la corrupción, por el sólo hecho de haberse dictado unas detenciones preventivas, pero ninguna condena aún.

Sin la intención de formular comparaciones debo expresar que es injusto olvidar y mucho más aún ignorarlos a los  sucesos acontecidos durante la República.

El primero ocurrió  el 2 de noviembre de 1832, cuando el tribuno Francisco de Paula González Vigil, al acusar por infracción constitucional al Presidente de la República, Agustín Gamarra: pronunció su famosa frase “yo debo acusar yo acuso”.

El segundo, mucho más reciente, acontecido en el primer gobierno de Fernando Belaunde: 1968. Fue el de la Comisión Parlamentaria Investigadora del Contrabando, que tuve el honor de presidirla, integrada por los diputados  Mario Villarán Rivera, Rafael Cubas Vinatea, Oscar Guzmán Marquina, Jaime Serruto Flores, Ramón Ponce de León y Hugo Carrillo Miani.

Fue para investigar al gran CONTRABANDO DEL SIGLO, título con el que lo calificó el diario El Comercio y que dio origen a espectaculares titulares en la prensa nacional y extranjera.

El monto calculado de la defraudación  fue del orden de los 50 mil millones de soles. La información consta del libro “CONTRABANDO”.

En aquel proceso estuvieron involucrados todos los Bazares Policiales y Militares,  jefes de las FF.AA., Policía y Guardia Republicana. Barcos de la Armada, como el del BAP “Callao", que defraudó unos 200 millones de soles y por el que la Comisión Parlamentaria formuló acusación constitucional contra  el ministro de Marina, almirante F. Texeira, condenado por la Corte Suprema.  Luego los casos del El “BAP” “Chimbote” del puerto de  Salaverry y otros.  

Terminaron  sentenciados dos ministros, del Presidente del Fondo de Salud, así como de los más altos jefes de las instituciones policiales, el Superintendente de Aduana, empresarios de la transnacional Peikard de Panamá, Novelty Suppley, de Lima,  un diputado por Lima, N. Martínez, derivado de la defraudación en el caso de los automóviles Mercedes Benz, y su gestor el empresario Markevich.

Fueron además objeto de condenas otros complicados en las fraudulentas operaciones de los aviones RIPSA que aterrizaban en  el aeródromo clandestino de Las Brujas de Pisco, para depositar sus cargamentos.

La tiranía de Velasco confiscó el archivo de la Comisión, el 3 de octubre de 1968, después de que la Comisión había descubierto el contrabando de 80 fardos desembarcados en el Callao a nombre de la Comandancia del Ejército, que entonces se hallaba a cargo del general Velasco, autor del golpe.

Todo esto y mucho más, consta del referido libro CONTRABANDO, que fuera secuestrado por el dictador Velasco Alvarado, el 30 de abril de 1970, de la Imprenta Editora Editorial Gráfica.

El libro se pudo editar, recién en el año 1976, bajo la garantía del gobierno de Morales Bermúdez, en cuatro ediciones de diez mil ejemplares cada uno.  La más amplia información consta de diarios, revistas de la época.

                  

De La Revista CARETAS:  

hecho sin precedentes”.

señal de que los tiempos cambian

así calificó la revista caretas nº.371 de abril 16- 26, 1968, página 12-a,  a la comisión investigadora del contrabando, después de la histórica sesión de la cámara de diputados:

“el hecho de que estas cuatro personas estén en las situaciones que ahora confrontan no tiene precedentes en la historia del país. un vicealmirante y ex ministro de marina a punto de ser enjuiciado por el senado; un funcionario clave, el superintendente de aduanas, incomunicado en una cárcel; una importante figura política, funcionario público y pariente político del presidente de la república, respondiendo cargos de irregularidades en su función y en libertad sólo condicional; un diputado acusado por su cámara ante el senado y al borde de ser desaforado y encarcelado. y si a éstos se añade el caso del director de policía, puede uno estar seguro de que se trata ya de un proceso que dejará importante huella en el futuro, siempre y cuando no se trunque a la hora undécima. por primera vez se han empezado a cumplir ciertas leyes en el perú. lo que resultaba inconcebible en la época de odría, y simplemente no sucedió en la época de prado, es una realidad ahora. más que nunca queda confirmado algo que dijo belaunde en su mensaje: esto sucede porque ahora hay auténtica democracia. aquí las influencias no han servido, a pesar de la posición, rango, o relaciones de los inculpados. también es cierto que la figura del propio belaunde y la de su régimen han sido vapuleadas por este escándalo hasta un punto que resulta injusto. no sólo han contribuido a crear las condiciones para que se descubran estos asuntos sino que, sobre el papel, ha sido el gobierno que más se ha ocupado en establecer normas para reprimir el contrabando. el que haya habido más contrabando que nunca en estos años o, por lo menos, que se hayan descubierto ahora los mayores contrabandos, es indudablemente responsabilidad del gobierno. pero habría que matizar la crítica”.

diario correo de 19 de abril de 1968

 pido la palabra.-  por enrique chirinos soto

 jornada patriótica en la cámara de diputados

 la noche del martes hemos vivido, en la cámara de diputados, una jornada verdaderamente patriótica. frente a la crisis moral que denuncia el odioso fenómeno del contrabando, el perú ha demostrado, por intermedio del congreso, primer poder del estado, que es capaz de reacción, de indignación y de vergüenza”

“el perú ha demostrado, también, que la unidad nacional es perfectamente hacedera y posible cuando se trata de servir, más allá de personas y partidos, los altos intereses de la república. esa atmósfera sacra, es voluntad común de combatir la delincuencia, esa determinación inquebrantable de hacer honor a la causa de la patria, se respiraban ya el martes en el hemiciclo en el instante en que el presidente de la comisión que investiga el contrabando, diputado héctor vargas haya, se puso de pie para fundamentar el informe al que había dado lectura el relator”

“las galerías y los pasillos estaban atestados. el palco de los periodistas repleto, de bote a bote. yo nunca he visto a mis colegas de la prensa, obligados por deber de profesión a mantener una, por lo menos aparente neutralidad política, aplaudir a rabiar, sin distinciones, como aplaudieron el martes la sobria, la severa y serena intervención de vargas haya”

“vargas haya no es un orador rutilante. no lo era tampoco catón el censor, en la república romana. pero, si los alegatos fiscales deben tener literatura, talvez esa literatura no sea otra que el acento de verdad, de sinceridad, de buena fe, de recta intención, de prudencia y de firmeza, de valentía que dio a sus palabras el presidente de la comisión que investiga el contrabando”

“el público de las galerías aplaudió estruendosamente a vargas haya. lo aplaudió asimismo, una vez y otra la cámara entera, con excepción de los señores diputados del bloque populista a quienes, sin embargo, hubo que dar instrucciones para que se abstuvieran de hacerlo. a falta de instrucciones, la espontaneidad también les hubiera dictado el aplauso”

“a continuación de vargas haya, solicitó el uso de la palabra, rafael cubas vinatea. el diputado cubas vinatea no es un desconocido. es uno de los líderes de la democracia cristiana. es uno de los parlamentarios que con mayor frecuencia y mayor aspereza, ha chocado con el ppartido aprista en el propio recinto de la cámara”

“suscribo –dijo cubas vinatea- todas y cada una de las palabras del señor presidente de la comisión que investiga el contrabando”, con lo cual arrancó una formidable ovación en la barra y en los escaños de los señores representantes, como se dice en el lenguaje del diario de los debates”

por último habló jaime serruto, diputado por puno. posición peculiarmente difícil y sacrificada la suya porque le ha tocado denunciar a funcionarios de un gobierno del que él mismo es partidario; y porque, según denunció dramáticamente, no ha contado con el apoyo de quienes debieron otorgárselo plenamente y sin condiciones... a pesar de su partido o, para ser exacto, a pesar de algunos dirigentes de su partido, el diputado serruto ha salvado el honor de acción popular al integrar la comisión que investiga el contrabando, y al desempeñarse, en el seno de la misma, con integridad y sin atender para nada a consideraciones subalternas”

“los otros dos bravos miembros de la comisión, oscar guzmán marquina y ramón ponce de león, odriista el primero hasta hace unos días, y aprista el segundo como vargas haya, no juzgaron oportuno o necesario pedir el uso de la palabra, pero estaban allí para dar testimonio, con su presencia, de la solidaridad del equipo que, ante el parlamento y ante la patria, ha asumido el compromiso de denunciar y combatir el contrabando”

“he ahí, que si se trata de servir a la patria, si se trata de constituir el frente común de la legalidad y la decencia, si se trata de reprimir el delito y la corrupción, pueden darse la mano, pueden trabajar juntos, pueden olvidar agravios y rencores, coaligados, como vargas haya, ponce de león y guzmán marquina, democristianos como cubas vinatea, populistas como jaime serruto. aún la extrema izquierda tenía en la comisión el sitio que fue asignado al diputado mario villarán, quien ha renunciado, y por razones de salud se halla ausente”

“gracias a la democracia, gracias al libre juego de las instituciones, gracias al congreso de la república, de la crisis del contrabando, el prestigio del perú, como dijo cubas vinatea, no sale disminuido sino, por el contrario, vigorosamente acrecentado”

LA BARBARIE DE VELASCO

Dieciocho meses después de la conjura del 3 de octubre de 1968 contra el gobierno de Belaúnde, en la que soldados armados habían invadido las oficinas de la Comisión Parlamentaria Investigadora del Contrabando para apropiarse de la documentación reveladora de la mafia. Posteriormente, la tiranía de Velasco confiscó el libro CONTRABANDO, historia de los delitos en los que se hallaban comprometidos, jefes de las instituciones militares y policiales. Fue la madrugada del 30 de abril de 1970, cuando militares armados de fusiles, después de bloquear con tanquetas la calle Chavín en Breña-Lima, invadieron la imprenta “Industrial Gráfica”, y se apropiaron de 5,000 libros ya impresos. El general Velasco tenía algo que ver en un sospechoso cargamento de mercancía, que bajo la denominación de “paracaídas” había sido desembarcado en el Callao, a nombre de la Comandancia General del Ejército a su cargo.

Las declaraciones del general Armando Artola Azcárate, ex ministro del Interior de la dictadura, después del derrocamiento de Velasco, el 6 de mayo de 1976, libera de mayores comentarios, cuando requerido por el semanario “El Tiempo”, dirigido por Alfonso Baella Tuesta, sostuvo el siguiente  revelador interrogatorio:

¿Cree usted que Velasco fue contrabandista antes del 3 de octubre de 1968?

- No me consta, pero sí estoy seguro de que era lo bastante vivaz para saber para quién era el contrabando que se pasó como paracaídas.

¿Por qué no se siguió investigando los casos de contrabando?

¿Cómo se iba a investigar si los contrabandistas tenían la sartén por el mango?

¿Dónde están los archivos de la Comisión del Contrabando? Usted como ministro tenía  que saberlo.

—La sustracción de esos archivos se hizo bajo la dirección per­sonal de Velasco. Se me ocultó adrede íntegramente todo el proceso”

¿Dónde están los libros secuestrados de Vargas Haya?

  —Ya he explicado esto al señor Vargas Haya. El Ministerio del Interior nada tuvo que hacer en la desaparición de esos libros. Fue una operación dirigida personalmente por Velasco. Aconséjele que busque por los barrancos de Chorrillos. Allí puede encontrar alguna pista”

Seis años después, el ministro del Interior, general César Campos Quesada, por resolución del 1 de diciembre, de 1975, me prestó garantías para la reedición del libro, del que se publicó hasta cuatro ediciones de diez mil libros cada una, en marzo de 1976