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Así como hay denunciados, inculpados, acusados,  condenados, absueltos, indultados y amnistiados, los hay también los prescriptos, es decir, los que habiendo sido denunciados, inculpados o acusados y, antes de ser sentenciados, se benefician con la prescripción de las acciones penales incoadas en su contra, que consiste en declarar que no procede el juzgamiento debido al transcurso de determinado tiempo sin haber sido juzgados, ya sea por no haber recibido denuncia oportunamente o por haberse escondido en condición de prófugos y contumaces a la espera del paso de los años tal como lamentablemente lo establece el código pena, especialmente para los delitos en agravio del Estado, que debieran ser imprescriptibles.Debe saberse que el acriminado puede también renunciar a la prescripción a fin de ser juzgado y preservar su buena conducta luego de los esclarecimientos pertinentes, mas, esta actitud señera sólo la adoptan los hombres de honor, como una obligación moral. Prescripción no es sinónimo de inocencia, es simplemente olvido, archivo de los procesos generado por el recurso de los encausados que optan por esconderse o refugiarse en asilos territoriales a la espera del paso del tiempo. Pero, si bien los libera de todo juzgamiento sin ser declarados inocentes crea en los beneficiarios un estado de duda permanente y llevan a cuestas un señalamiento de imputabilidad no esclarecida esperanzados en el olvido público o en la ignorancia de los que creen que prescripción sería sinónimo de inocencia.Sólo son acusados cuando reciben acusación del Fiscal como presuntos responsables de delitos y pasibles de recibir sentencia, sea condenatoria o absolutoria. El término procesado es genérico e involucra a inculpados y acusados que dentro de un proceso penal se hallan sujetos a procedimientos judiciales para el esclarecimiento de los hechos por los que fueron acriminados.La calificación de condenados corresponde a los acusados que, mediante sentencia  de los jueces y tribunales se hacen acreedores a sentencias condenatorias. La absolución es la sentencia que absuelve o libera de culpa al acusado, por falta de pruebas objetivas y fehacientes, de los delitos por los que fue procesado, y en consecuencia queda libre de responsabilidad. Los indultados son los reos condenados y que de acuerdo con la Constitución, el presidente de la República les perdona, después de cumplir algunos requisitos. El indulto es perdón. Pero no por eso desaparece su condición de condenado. En cambio, la amnistía es el olvido de los hechos cometidos, sean condenados o simplemente acusados: Esta facultad corresponde al Congreso mediante ley y procede para  los acusados por supuestos delitos, llamados político-sociales, mas no por delitos comunes.

Como se podrá apreciar, los prescriptos no se hallan en ninguna de las categorías señaladas ni menos son declarados inocentes, simplemente sus responsabilidades penales quedan en una suerte de suspenso, y como se dice en el argot criollo, pasan piola, sólo con el único requisito de esconderse. Lo grave reside en que los delitos contra la administración pública, es decir, en agravio del Estado, son tratados como cualquier otro delito común, cuando en aras de la moralización debieran ser imprescriptibles.